Conciliación de la vida laboral y discapacidad

La conciliación de la vida familiar, laboral y personal es una estrategia que contribuye a construir una sociedad basada en la calidad de vida de las personas, primando las mismas oportunidades para las personas con el fin de poder desarrollarse en todos los ámbitos vitales, progresar profesionalmente, atender las responsabilidades familiares y poder disfrutar del tiempo, tanto familiar como personal.

Cuando hablamos del colectivo de personas con discapacidad, esta conciliación nos lleva un paso más allá. No solo hablamos de conciliar la vida personal y familiar sino las circunstancias específicas que cada discapacidad conlleva.

Para que esta conciliación se lleve a cabo, se requieren una serie de cuestiones:

El desarrollo de recursos y estructuras sociales que permitan el cuidado y la atención de las personas dependientes; la reorganización de los tiempos y espacios de trabajo así como establecer medidas en las organizaciones laborales para posibilitar a las personas desarrollarse en las diferentes facetas de su vida.

Los beneficios son claros para todos los agentes implicados:

Se constata la mejora de la calidad en la gestión de recursos humanos con un mejor clima laboral, una mejor planificación y gestión del tiempo y el aumento de la satisfacción del personal.

El ahorro en gasto de personal también se ve afectado ya que la conciliación promueve e incentiva la retención del talento cualificado, con el consiguiente ahorro en los costes de reclutamiento y formación y el aumento de, en definitiva, la fidelidad y estabilidad de la plantilla.

En el ámbito de la productividad, la conciliación mejora los niveles de compromiso y rendimiento de los trabajadores y una mayor implicación de la plantilla en los objetivos empresariales gracias al aumento de la capacidad productiva. Se ha demostrado también la mejora en la atención y la prestación de servicios que la conciliación supone.

Por último, la conciliación contribuye de manera clara a la mejora de la imagen de la empresa atrayendo nueva clientela y trabajadores, que valoran el compromiso social de una empresa. Aumenta también el prestigio de la compañía y aporta un valor añadido a sus productos y servicios; sin olvidarnos de que mejora también las relaciones con otros actores del tejido empresarial, como otras compañías y las administraciones públicas.

¿Cómo se regula la conciliación laboral?

En este sentido, desde la Unión Europea se han desarrollado diferentes directivas que obligan a los Estados Miembros a incorporar en su legislación medidas destinadas a justamente mejorar y hacer más compatibles las condiciones de vida y empleo para las trabajadoras y trabajadores europeos. En nuestro caso, la normativa española para facilitar la conciliación de la vida laboral, familiar y personal se define a fundamentalmente a partir de dos leyes: La Ley 39/1999 de 5 de noviembre para promover la conciliación de la vida familiar y laboral de las personas trabajadoras y La Ley Orgánica 3/2007 de 22 de marzo para la igualdad efectiva de mujeres y hombres.

Desde Coolaboro, conscientes de la necesidad, llevamos años aplicando diferentes medidas de conciliación laboral y personal para nuestra plantilla, adaptándonos a las necesidades específicas de cada persona. Os lanzamos varias preguntas a bien de intensificar el debate sobre esta materia.

¿Qué medidas crees que son más necesarias a la hora de conciliar la vida laboral y personal?
¿Has podido disfrutar de medidas concretas de conciliación?

Esperamos vuestros comentarios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *